Si empiezo a desconfiar de mi suerte, 
estoy perdida
pues tengo ideas 
cada vez menos atrevidas.
Pero cerca, aquí cerca el lobo aúlla
despertando al mal hombre, 
al mago bueno 
con un corazón que no puede, 
cumplir más promesas ya.
Yo te saqué un día de allí, 
y me encadené.
Te obedecí hasta donde pude 
mi genio amor.
Me pude apartar de tu corazón, 
en otro crimen más,
 me alejé de tu seducción y tu dulce voz..