Ella te da su amor, tú duermes con dudas. Ahora ves que la   costumbre no es lo que aparenta ser. Es tan sincera, contraria a mis defectos, pero sigo siendo la mala que no dejas de querer
Ella no entiende el procedimiento, cuando y como darte un   beso. Yo en cambio encuentro el punto débil, que te elevas en  exceso. Ni siquiera se imagina de ese pacto misterioso con tu   alma y tu cerebro.